Uno de los primeros pasos que se suelen dar ante una factura impagada es preguntarle, amablemente, al cliente por el importe debido. Esto se suele hacer, habitualmente, por teléfono o por escrito usando el correo electrónico. Sin embargo, cuando a pesar de nuestra insistencia la factura sigue pendiente llega un momento en el que tenemos que pensar en otras medidas. Aquí es donde se produce un primer error porque muchos traductores creen que con tener varios correos electrónicos reclamando la factura ya es suficiente cuando, realmente, hay que abordar la cuestión de manera diferente.  Y en este momento, en la antesala de acudir al juzgado, es cuando aparece la palabra «burofax».

¿Qué es lo que tiene el «burofax» que lo hace tan interesante a nivel legal? La prueba fehaciente de su contenido y la fecha. Cuando queremos reclamar una cuantía es importante poder acreditar —sin ningún tipo de duda— la fecha, el contenido de nuestro escrito, la entrega y el destinatario. Algo que, por ejemplo, no reúne una mera carta certificada con acuse de recibo. En este último caso podríamos acreditar la recepción y entrega de la carta pero no su contenido (incluso podríamos entregar un sobre vacío o meterle una postal de Nueva York). Es decir, necesitamos una prueba válida que posteriormente nos valga en el juzgado. Toda una serie de puntos que el burofax reúne dado que un funcionario de Correos nos va a expedir una copia sellada del escrito que hemos enviado. Como ejemplo reciente tenemos el requerimiento del artículo 155 de la Constitución Española que se remitió como burofax (pinchar aquí para ver el requerimiento del art 155 CE).

Los efectos legales de poder disponer de una prueba fehaciente son varios y nos evitan toda una serie de problemas:

  1. Interrumpimos la prescripción:

Dispone el artículo 1973 del Código Civil:

La prescripción de las acciones se interrumpe por su ejercicio ante los Tribunales, por reclamación extrajudicial del acreedor y por cualquier acto de reconocimiento de la deuda por el deudor.

Si bien el Código Civil admite cualquier tipo de reclamación extrajudicial conviene pisar firme y no dejar las cosas al azar:

«La interrupción de la prescripción extintiva por vía de la reclamación extrajudicial, supone una singularidad en nuestro Derecho en relación al Derecho comparado. Es más, nuestro Código Civil, en el mencionado artículo 1973, no exige fórmula instrumental alguna para la reclamación extrajudicial como medio para interrumpir la prescripción, por lo que cualquiera de ellos, puede servir para tal fin; es por lo que siguiendo una importante corriente doctrinal, se puede afirmar que esta cuestión puede plantear un problema de prueba (de la existencia de la reclamación y su fecha) pero no un problema de forma»

(Sentencia del Tribunal Supremo 2 de noviembre de 2005)

  1. Disponemos de una prueba fehaciente para la cuestión de fondo y las costas si tenemos que acudir a un juzgado:

Podemos acreditar, fehacientemente, que se realizó dicho requerimiento y que la parte contraria no nos podrá impugnar. Evitamos, por lo tanto, arriesgarnos con la prueba tal y como indica el Tribunal Supremo.

De forma adicional, no nos aventuramos en materia de costas. No hay que olvidar que en determinados casos, que ahora no vamos a analizar en detalle, la LEC ha previsto que el tribunal le puede imponer las costas al deudor si aprecia mala fe. Y esa mala fe gira alrededor de un requerimiento fehaciente y justificado de pago:

Artículo 395 Condena en costas en caso de allanamiento

1.Si el demandado se allanare a la demanda antes de contestarla, no procederá la imposición de costas salvo que el tribunal, razonándolo debidamente, aprecie mala fe en el demandado.

Se entenderá que, en todo caso, existe mala fe, si antes de presentada la demanda se hubiese formulado al demandado requerimiento fehaciente y justificado de pago, o si se hubiera iniciado procedimiento de mediación o dirigido contra él solicitud de conciliación.

Resumiendo toda la cuestión vemos que conviene preparar adecuadamente cualquier reclamación con la debida diligencia. Y el burofax puede desempeñar un papel más que importante en ello.

De esto y más cosas (contenido mínimo de un burofax, cómo redactarlo y enviarlo) hablaremos en el curso «Reclamación de facturas impagadas» cuya inscripción finaliza el día 17.11.2018. Si todavía no te has apuntado ahora es el momento.

En ocasiones uno no sabe qué pensar acerca del conocimiento que algunos periodistas tienen de aquello de lo que escriben. He aquí un ejemplo de un artículo para llevarse las manos a la cabeza:

Solo 22 de 645 opositores a traductor en Exteriores supera la prueba de… español

Y para rematar en otros sitios reproducen todo lo dicho sin cuestionar nada de lo que pone:

http://www.antena3.com/noticias/sociedad/solo-645-opositores-traductor-exteriores-aprueba-examen-espanol_2017102359ee1d480cf28f8922f06591.html

¿Opositores? ¿Contratación de traductores? ¿Optar a un puesto? Ignoro de dónde habrán obtenido la información para redactar el artículo pero está claro que nadie ha contrastado los datos y tampoco se ha molestado en indagar un poco en el tema. Ni es una oposición, ni se va a contratar a nadie, ni hay puestos a los que optar. En el caso de los traductores-intérpretes jurados el Real Decreto 2555/1977, de 27 de agosto, por el que se aprueba el Reglamento de la Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores lo establece bien claro en su artículo 7.2:

Artículo 7. Exámenes de Traductores/as-Intérpretes Jurados/as.

1. El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación otorgará el título de Traductor/a-Intérprete Jurado/a a quienes superen los exámenes convocados por la Oficina de Interpretación de Lenguas de traducción e interpretación al castellano y viceversa de las lenguas extranjeras determinadas en cada convocatoria.

2. El título de Traductor/a-Intérprete Jurado/a no confiere a su titular la condición de funcionario público ni supone el establecimiento de ningún vínculo orgánico ni laboral con la Administración Pública.

Sin comentario.

El día 1 de diciembre de 2017 se impartirá el curso «Reclamación de facturas impagadas» para traductores. Se trata de un curso muy demandado por parte de los profesionales de la traducción cuando surgen problemas con el abono de las facturas. En el curso intentaremos aclarar las cuestiones más importantes que se deben de tener en cuenta cuando se producen impagos y cómo proceder, llegado el caso, por vía judicial. ¿Cómo funciona un juicio monitorio? ¿A partir de qué momento es obligatorio iniciar una demanda con abogado? ¿Cómo se pueden minimizar los impagos?

El curso pretende ser ante todo práctico alejado de cuestiones teóricas o doctrinales salvo las más básicas e imprescindibles para entender el marco legal o los pasos que se tienen que dar.

Programa

I. Cuestiones previas. Presupuestos y condiciones generales de contratación. ¿Qué plazo tengo para reclamar mis facturas?
II. Reclamación de facturas.
  1. Reclamación extrajudicial: el burofax. ¿Para qué sirve, por qué se usa y qué es lo que tiene que contener? Redacción de un burofax.
  2. Reclamación judicial. La reclamación judicial. La diferencia entre la jurisdicción penal y civil (¿que diferencia hay entre una denuncia y una demanda?). ¿Qué costes conlleva? ¿A partir de cuándo es obligatorio abogado y procurador?
  • a) Vía penal. Principios básicos de procesal penal. Denuncia por estafa. ¿Cuándo estamos ante unos hechos penales?
  • b) Vía civil. Principios básicos de procesal civil. Justicia rogada. Cuestiones básicas de Derecho Civil procesal. ¿A qué juzgado me tengo que dirigir? ¿Cómo presento escritos?
    • Acto de conciliación. ¿En qué consiste y qué coste tiene? ¿Cómo se desarrolla? ¿Qué efectos tiene?
    • El juicio monitorio. Redacción de una demanda de juicio monitorio. ¿Qué elementos debe de contener la petición inicial? ¿Qué ocurre si la parte contraria se opone?
    • El juicio verbal. Esquema de un juicio verbal.
    • La demanda ejecutiva. ¿Para qué sirve? Redacción de una demanda ejecutiva. ¿Cómo busco bienes del ejecutado
  • c) El monitorio europeo. Caso especial: cuando el deudor vive en otro Estado miembro de la Unión Europa.
III. Problemas con el cobro tras obtener un título. Me han dado la razón y no consigo cobrar.
IV. ¿Prevención de impagos? Resumen: precauciones a tener en cuenta a la hora de aceptar encargos.
Duración: 5 horas

LugarMadrid. Cámara de Comercio de Alemania para España. Avda. Pío XII, 26.

Día y hora: 1 de diciembre de 2017 a las 10.00 horas. 

Plazas: 40 plazas (la celebración del curso queda supeditada a que se cubran un mínimo de 25 plazas).
Precio: 75 Euros (Early bird hasta el 10.11.2017) /  85 Euros (precio normal a partir del 11.11.2017).

Profesor: Fernando A. Gascón Nasarre es abogado y traductor-intérprete jurado de alemán. Desde hace más de 16 años ejerce como letrado en la ciudad de Zaragoza. Vicepresidente de la Sección de Intérpretes Jurados de la Asociación Profesional de Traductores e Intérpretes Judiciales y Jurados (APTIJ) es el autor del blog «El Gascón Jurado».

Algunas opiniones de personas que han asistido a los cursos impartidos por Fernando A. Gascón Nasarre:

  • Paola T.: «Sábado 28º C en Barcelona y yo de curso, pero está valiendo la pena
  • Maya B.: «Estupendo no: ESTUPENDÍSIMO el curso de Fernando… Gascón rocks»

 


Inscribirse al curso (hasta el 17.11.2018)

La inscripción del curso se realiza en dos sencillos pasos:

1. Pagar el curso por medio de la pasarela PayPal. Hasta el día 10.11.2017 el precio de inscripción es de 75,00 € (tarifa Early bird). A partir del 11.11.2017 el precio es de 85,00 €.

La fecha límite para poder inscribirse es el 17.11.2018. Las plazas son limitadas (40). Una vez alcanzado el número máximo de plazas se cerrará la posibilidad de pago, es decir, que si no puedes pagar ya no quedan plazas.

2. Rellenar el formulario de inscripción al final de esta página y enviarlo con todos los datos que constan en el formulario (el blog dispone de una conexión segura https). El abono del curso es condición necesaria para la inscripción.

1. Pago del curso


Precios




* Con el pago del curso se aceptan expresamente las presente Condiciones generales de contratación para cursos presenciales de formación ofrecidos a profesionales. Las Condiciones generales de contratación se pueden consultar aquí.

2. Inscripción

* Las Condiciones generales de contratación se pueden consultar aquí.
* La inscripción al curso sólo se considerará válida si se realiza -previamente- el pago del curso. La inscripción no se tendrá por realizada sin el correspondiente pago del curso.

 

¡La APTIJ está de cumpleaños y celebra su X Aniversario! Para la ocasión se ha organizado un programa de dos días que incluye una jornada con conferencias y mesas redondas en la sede de la Comisión Europea de Madrid y un taller que estará a cargo de Esther M. Navarro-Hall:

  • Viernes 3 de noviembre

    9.00-17.30: Jornada sobre traducción e interpretación judicial, policial y jurada, en la Representación de la Comisión Europea en España, sita en Paseo de la Castellana, 46, 28046 Madrid.
    La asistencia es gratuita, previa inscripción obligatoria.

    21.00: Cena del X Aniversario de APTIJ en el restaurante La Huerta del Duque, Calle Alburquerque, 14, 28010 Madrid.

  • Sábado 4 de noviembre

    9.00-14.00: «La era del intérprete digital: introducción a la interpretación a distancia y al uso de tabletas y bolígrafos inteligentes», taller impartido por D.ª Esther M. Navarro-Hall, en el Hotel NH Madrid Zurbano, Calle Zurbano, 79-81, 28003 Madrid.

    14.00-15.30: Comida en el restaurante Casa Patillas, Calle Santa Engracia, 102, 28003 Madrid.

    15.30-19.30: Asamblea General Ordinaria 2017 de APTIJ en el Hotel NH Madrid Zurbano, Calle Zurbano, 79-81, 28003 Madrid.

Más información en la página web de la APTIJ: www.aptij.es/

En la segunda parte de «Renovando el carné de Traductor-Intérprete Jurado» vamos a ver los diferentes pasos que hay que seguir para la renovación del carné de jurado. La renovación es ahora más sencilla que nunca ya que es posible realizar casi toda la gestión online. Claro está, siempre que el sistema quiera y no se ponga burro.

1. Empecemos con las herramientas necesarias. Condición sine qua non para poder usar los portales de la Administración es tener a mano un certificado digital vigente. Esta es la premisa básica dado que es el modo que vamos a tener para identificarnos fehacientemente en el portal del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación (MAEC). Adicionalmente, vamos a necesitar una foto nuestra (tamaño carné y digitalizada) y pagar la tasa correspondiente.

2. Con el certificado preparado para entrar en acción abrimos el navegador. Yo recomiendo usar para los trámites en los portales de la Administración el IE. No es que sea mi navegador favorito ni nada por el estilo pero nuestra Administración tiene una cierta predilección (que nadie entiende) por el IE y el uso de Java (cuestión aún más incomprensible que la anterior). Yo sugiero, por ello, hacer los trámites usando el IE lo cual no significa que la tarea pueda completarse con otro navegador. De hecho, en el portal se indica que se pueden usar también el Firefox o el Safari (para los usuarios de Linux o MacOS).

Entramos en la sede electrónica del Ministerio de Asuntos Exteriores (https://sede.maec.gob.es/). 

Aquí optamos por el siguiente recorrido:

  • «PROCEDIMIENTOS Y SERVICIOS»
  • «Traductores/as-Intérpretes Jurados/as»
  • «Expedición, sustitución, duplicación o modificación del carné de Traductor/a-Intérprete Jurado/a una vez obtenido el correspondiente título»

Aparecerán una serie de instrucciones que nos leeremos y un enlace para el pago de la tasa con el modelo 790.


2. El enlace del modelo 790 nos conduce a la descarga del pdf. Optamos por «Modelo 790 – Tasa 039 – Expedición de carné Traductor/a-Intérprete» y descargamos el modelo a nuestro ordenador.

Esta es la única vía que se debe de seguir para pagar la tasa ya que al descargar el pdf el portal genera un modelo 790 con un número de justificante único. Por lo tanto, no se deben de usar modelos 790 que se puedan encontrar por Internet o que algún compañero nos haya pasado.

Rellenamos el formulario del citado modelo y nos damos un paseo al banco más cercano para liquidar a la tasa. A excepción de otros portales administrativos, como el del Ministerio de Justicia, aquí todavía tenemos que acercarnos a una sucursal bancaria para abonar la tasa. Aunque tampoco hay que creer que todo es prosperidad y abundancia en los demás portales. A la vista de lo bien que funciona la pasarela de pago online y los errores que suele dar (salvo la de la Agencia Tributaria que siempre logra llegar a la cuenta bancaria) el camino a una entidad colaboradora no es algo infrecuente. Si el pago se quiere realizar desde el extranjero habrá que optar por realizar una transferencia por lo que usaremos los datos bancarios que nos indican en el mismo modelo 790. Con la tasa pagada volvemos a la madriguera y escaneamos el modelo 790, debidamente sellado por el banco, que ahora se ha convertido en un justificante de pago. Como formato optamos por pdf, jpg o png.

3. A continuación accedemos al procedimiento.

Nos saldrán unas instrucciones y requisitos técnicos acerca del acceso.

Nos identificamos con nuestra firma digital o cualquier otro método de los que hay disponibles.

 

Y así llegamos al formulario de solicitud.

Rellenamos los datos y subimos los archivos (la foto y el justificante del pago de la tasa) y le damos a enviar. Si todo ha ido a pedir de boca el sistema nos dará un resguardo de presentación, el MAEC se encargará de tramitar la solicitud y habremos terminado de momento. Enhorabuena.

4. Lamentablemente no todo resulta siempre tan fácil y sencillo como uno se lo esperaba. Varios son los problemas que nos pueden surgir.

En primer lugar está la vertiente de la foto. Las indicaciones nos advierten de que la foto no puede tener un tamaño superior a 1 MB y que ha de ser en formato jpg. Pero nada se dice acerca del alto y ancho de la foto la cual tiene que tener un «ancho máximo de 296 y una altura máxima de 625». Por lo tanto, según la foto de la que dispongamos tendremos que ajustar esos parámetros.

 

Eso se puede hacer con cualquier programa de fotos o de dibujo. Pero ojo al siguiente dato: porque según el programa que usemos para ajustar la foto al sistema del portal no le gustará. Nos dará error a pesar de que estemos subiendo un jpg. Parece ser que el portal opina que no todos los jpg son jpg. Los jpg creados por determinados programas se admiten y los jpg de otros programas se rechazan. A uno le da la sensación de estar discutiendo con un Alegre Transportador Vertical de Personas de la Compañía Cibernética Sirius de «percepción temporal desenfocada» porque digas lo que digas no se mueve. Ignoro por completo cómo llegué a darme cuenta de ese detalle pero si la foto da problemas la mejor solución pasa por ir jugando y probando con diferentes programas hasta dar con uno que cuente con el beneplácito del portal.

El segundo lugar de los contratiempos, no previstos pero reales, lo ocupa el envío final de la solicitud. Al igual que con la foto sigo sin tener la más remota idea de las razones por las que no hubo forma de enviar la solicitud por el canal previsto. El sistema daba tercamente error y se negaba, rotundamente, a aceptar y tramitar mi solicitud. Tras varios intentos infructuosos, tanto razonables como disparatados y carentes de toda lógica, la solución fue la siguiente: usar la sede electrónica del Punto de Acceso General de la Administración General del Estado, es decir, el Registro Electrónico Común de la Administración General del Estado. Al fin y al cabo existen varias vías por la que le podemos remitir documentación a la Administración y si no funciona el sendero específico del MAEC nada nos impide usar el acceso por el portal general.

Accedemos al Registro Electrónico Común en https://sede.administracion.gob.es/PAG_Sede/ServiciosElectronicos/RegistroElectronicoComun.html:


Acto seguido nos identificamos con nuestro certificado digital.

Y desde aquí le enviamos una instancia al organismo que en este caso es, evidentemente, el «Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación».

En asunto hacemos constar «Duplicación o modificación del carné de Traductor/a-Intérprete Jurado/a» y exponemos algo al estilo de «Expone: PRIMERO.- Que mediante la presente se viene a solicitar la expedición del carné de Traductor-Intérprete Jurado ajustado el nuevo modelo conforme a la última modificación legislativa». Introducimos los datos para el carné tal y como lo habríamos hecho en la sede electrónica del MAEC, adjuntamos el justificante de pago de la tasa y la foto (con su tamaño y formato según las instrucciones del MAEC). Listo. Nuestra solicitud entrará por vía del Registro Electrónico Común el cual le remitirá todo al MAEC. Usar el Registro Electrónico Común de la Administración General del Estado es dar una vuelta adicional no prevista pero funciona.

5. Con la solicitud hecha nuestro procedimiento aparecerá unos días más tarde en la pestaña «Mis Expedientes» de la Sede Electrónica del MAEC donde podremos conocer el estado actual de la tramitación.

Aunque, en realidad, no habrá mucho que ver. Llegados a este punto sólo cabe tener un poco de paciencia y esperar hasta que nos avisen de que el carné está listo, esto es, que podemos ir a recogerlo. Lo normal es que nos manden un correo electrónico desde la Delegación de Gobierno de nuestro domicilio avisando de que ya lo tienen a nuestra disposición. En cuanto a la duración de la tramitación no llegó ni a los tres meses. En mi caso particular la solicitud la hice a finales de febrero y en mayo ya tenía un aviso de la Delegación del Gobierno para ir a recoger el carné.

La revista policial estadounidense PoliceMag contiene en su web un pequeño apartado llamado Cop-Slang para familiarizarse con el lenguaje policial. Las entradas son creadas por los propios usuarios y lectores por lo que se debe de tener la debida precaución a la hora de fiarse de las entradas y de si un término se usa a nivel nacional o sólo local. Sin embargo, los propios usuarios también valoran las entradas lo que aporta cierta información adicional. En todo caso, es un buen punto de partida para entender el lenguaje de los policías estadounidenses. Y para la ilustrarlo nada mejor que unos ejemplos:

3 HOTS AND A COT

LOT LIZARD: Prostitute working a truck stop. Usage: Southern California Agency.

RABBIT: Running from the police. Usage: nationwide.

THREE STRIPER: Sergeant

TURD CUTTER: A woman’s behind. Usage : San Francisco Police Department

VOX: Short for violent intox. One who normally not under the influence of alcohol is a contributing member of society but once given alcohol, can be easily riled up to become violent and/or rowdy.

 

 

Una de las últimas novedades que tuvimos en materia de traductor-interprete jurado fue la asignación de un número TIJ y la aprobación de un nuevo carné. El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación pasó en diferentes fases de la famosa cartulina sellada a un modelo tamaño tarjeta de crédito (pero que seguía siendo una especie de cartulina) hasta aprobar, por fin, el actual carné.

El carné de traductor-intérprete jurado es ahora una tarjeta emitida por la FNMT y similar a la de cualquier otro carné profesional:

En general, supone un avance. El otro día en el Registro Civil intervine como traductor-jurado de alemán y la funcionaria me dijo, señalando mi viejo carné de cartulina, que si el carné de jurado no era uno de tamaño carné. Bueno, sí, también. Eso son los nuevos pero los viejos pues son tipo sábana de cartulina y, además, todavía son válidos.

Lo anterior nos conduce al plazo de renovación del carné. Es importante tener en cuenta que existe un periodo de transición establecido en la orden Orden AEC/2125/2014, de 6 de noviembre, por la que se dictan normas sobre los exámenes para la obtención del título de Traductor-Intérprete Jurado, la cual obliga a renovar el carné en un plazo de cinco años. La Disposición transitoria segunda establece en ese sentido lo siguiente:

Carné de Traductor/a-Intérprete Jurado/a.

Durante un plazo de cinco años a contar desde el día siguiente al de publicación de la presente Orden en el «Boletín Oficial del Estado» los Traductores/as-Intérpretes Jurados/ as podrán solicitar a la Oficina de Interpretación de Lenguas el canje de sus carnés antiguos. Finalizado dicho plazo expirará la validez de cuantos no hayan sido canjeados.

Es decir, que tarde o temprano hay que ir renovando el antiguo carné por el nuevo y dado que ya hemos pasado el ecuador es un buen momento para hablar de ello y analizar algunos detalles que rodean este asunto.

En la actualidad la renovación del carné es más sencilla que nunca ya que se puede tramitar cómodamente por vía electrónica en la sede electrónica del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Nuestra Administración lleva ya unos cuantos años modernizándose e intentando que cualquier trámite se pueda realizar, con mayor o menor éxito, por medios electrónicos y el MAEC no es una excepción. Es más: la Administración pretende que la vía electrónica llegue a ser el conducto de comunicación habitual para los trámites administrativos y, a mayor abundancia, cuando se trata de instancias iniciadas por profesionales. La filosofía de la Ley 39/2015 de Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas es bastante clara al respecto:

Artículo 14 Derecho y obligación de relacionarse electrónicamente con las Administraciones Públicas

En todo caso, estarán obligados a relacionarse a través de medios electrónicos con las Administraciones Públicas para la realización de cualquier trámite de un procedimiento administrativo, al menos, los siguientes sujetos:

a) Las personas jurídicas.

b) Las entidades sin personalidad jurídica.

c) Quienes ejerzan una actividad profesional para la que se requiera colegiación obligatoria, para los trámites y actuaciones que realicen con las Administraciones Públicas en ejercicio de dicha actividad profesional. En todo caso, dentro de este colectivo se entenderán incluidos los notarios y registradores de la propiedad y mercantiles.

d) Quienes representen a un interesado que esté obligado a relacionarse electrónicamente con la Administración.

e) Los empleados de las Administraciones Públicas para los trámites y actuaciones que realicen con ellas por razón de su condición de empleado público, en la forma en que se determine reglamentariamente por cada Administración.

Reglamentariamente, las Administraciones podrán establecer la obligación de relacionarse con ellas a través de medios electrónicos para determinados procedimientos y para ciertos colectivos de personas físicas que por razón de su capacidad económica, técnica, dedicación profesional u otros motivos quede acreditado que tienen acceso y disponibilidad de los medios electrónicos necesarios.

De aquí que sea importante ponerse al día con esta vertiente electrónica y disponer de todo lo necesario para ello. Y la piedra angular viene a ser la firma digital dado que los certificados digitales son imprescindibles para identificarse, acceder a los expedientes, firmar solicitudes y notificaciones por vía telemática etc. Y pongo certificados digitales en plural porque en la actualidad conviene tener varios de ellos ya que cada portal administrativo sigue siendo un mundo. Mientras que unos portales admiten determinados certificados otros no lo hacen por lo que es aconsejable disponer de todo un abanico de certificados para poder adaptarse según las circunstancias. Así conviene, por ejemplo, tener a mano el certificado digital profesional correspondiente (en mi caso el ACA de la Abogacía Española), pero también el de la FNMT o el DNI-e para poder sorteando los obstáculos que nos podemos encontrar por el camino.

En la siguiente entrega veremos los pasos concretos que hay que seguir para solicitar el nuevo carné en el portal del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

Una noticia para los traductores de alemán y toda persona interesada en la medicina. Acaba de publicarse el diccionario «MedizinGran diccionario médico alemán-español» de Fernando A. Navarro. Según su autor contiene unas 212.000 entradas, más de 302.000 equivalencias, 20.800 siglas o abreviaturas, entre las que hay unas 6.000 siglas inglesas y 2.000 siglas latinas frecuentes en los textos médicos escritos en alemán. Según su autor el diccionario todavía no está terminado («sigue siendo una obra en fase de elaboración, crecimiento y perfeccionamiento») pero ello no quita que constituya todo una joya a la vista del tamaño que ya tiene. Más información aquí.

Un recurso francamente interesante es el siguiente «Glosario de términos notariales» que se encuentra en la página web del Consejo General del Notariado. De gran utilidad para cualquier ciudadano de a pie pero también para los traductores-intérpretes jurados que quieran repasar conceptos básicos (al fin y al cabo la traducción de escrituras notariales constituye uno de los trabajos clásicos de cualquier traductor-intérprete jurado). El glosario incluye los diferentes conceptos y, en algunas entradas a modo de explicación, ejemplos prácticos:

acta de notoriedad f.
Acta en la que un notario comprueba el conocimiento de unos hechos con trascendencia jurídica, a partir de la comprobación de documentos, la inspección física y la declaración de testimonios, entre otras pruebas.

El acta de notoriedad es un expediente que se inicia con la petición de una persona para que el notario declare que, en su opinión, un determinado hecho es notorio entre aquellas personas que pueden tener conocimiento de ello. Para llegar a ese convencimiento, el notario puede practicar las pruebas que considere conveniente, fundamentalmente aportación de documentos y declaraciones de testigos.

El notario no proclama o adjudica derechos: eso es función exclusiva de los jueces, sino que se limita a manifestar su propia opinión sobre la notoriedad de los hechos que se le han declarado, opinión, eso sí, cualificada, y a la que el ordenamiento jurídico le concede efectos legales, como una forma sencilla de resolver expedientes que de otro modo deberían acudir a los tribunales. En resumen, por medio de estas actas se descarga de trabajo a los órganos judiciales, en lo que se denomina la “jurisdicción voluntaria”.

Ejemplos:
1) Acta de notoriedad para la declaración de herederos abintestato : si una persona muere sin testamento válido (porque no lo haya hecho, porque el que ha hecho es nulo, etc.) es necesario un documento público que determine quiénes son los parientes más cercanos, los cuales de acuerdo con la ley tendrán derecho a heredar. Si esos parientes cercanos son descendientes, ascendientes o cónyuge, se otorgará un acta de notoriedad para la declaración de herederos, en la cual un interesado (hijo, cónyuge, padre, etc.), manifiesta las circunstancias del fallecimiento: lugar, fecha, domicilio, parientes cercanos, etc., acompañándolo de los documentos correspondientes (certificados de defunción y últimas voluntades, Libro de Familia, DNI del fallecido, etc.) y declaraciones de testigos que conocen esas circunstancias. Con todo ello, si el notario aprecia la notoriedad de los hechos, lo hará constar así y, conforme a la ley, indicará quiénes son los herederos abintestato del fallecido.
Si los parientes más próximos son hermanos o colaterales más lejanos, la declaración debe ser judicial.

2) Otros ejemplos reales : este acta se puede usar para justificar los hechos más variados, por ejemplo: declarar que es notorio que una persona ha vivido unos años determinados en España, antes de emigrar al extranjero, para que le den una pensión. En el caso de una compraventa sujeta a la condición resolutoria de que durante 10 años el local se dedique a biblioteca, pasado ese tiempo justificar que efectivamente ha tenido ese uso durante el tiempo establecido, para conseguir cancelar esa condición en el registro.

Viendo esta noticia (Trump in translation: president’s mangled language stumps interpreters) he tenido que recordar, a la fuerza, una antigua entrada del año 2009 en la que se contaba como el intérprete de Gaddafi se derrumbó exclamando «Ya no puedo más» (El intérprete de Gaddafi se derrumba). A este paso interpretar a los mandatarios del mundo aún va a resultar una actividad de alto riesgo.

Acerca de mí

Me llamo Fernando A. Gascón Nasarre. Ejerzo de abogado en Zaragoza y soy intérprete jurado de alemán. De la combinación de ambos campos surgen mis especialidades: las traducciones jurídicas y las interpretaciones judiciales.

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